Tras su lanzamiento nacional en abril de este año y el inicio oficial de las acciones en las tres zonas piloto donde se implementa, el Proyecto GEF-SBAP culmina su primer año de ejecución contribuyendo a la armonización de reglamentos, procesos de fiscalización, capacitaciones a funcionarios de distintos servicios públicos, consulta indígena y el despliegue regional del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). Estas acciones han estado orientadas a acompañar el proceso de instalación de la institucionalidad ambiental del país.
El proyecto “Fortaleciendo la coordinación interinstitucional para la transversalización de la biodiversidad en las políticas públicas nacionales, regionales y locales”, también conocido como GEF-SBAP, fue lanzado oficialmente en abril de este año en la Reserva Nacional Río Clarillo, en un acto encabezado por la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas. “La creación del SBAP es un paso histórico para nuestro país. Por primera vez, Chile contará con un servicio público dedicado exclusivamente a la biodiversidad. Este proyecto no solo apoya su instalación, sino que también da vida a su implementación desde los territorios”, destacó en la ocasión la ministra.
El Proyecto es impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y el financiamiento del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), tiene como propósito principal apoyar la implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), creado por la Ley N.º 21.600 en septiembre de 2023.

Apoyo concreto a la implementación
Para avanzar de forma eficiente en la instalación del SBAP, en materia de marco normativo, durante este año el proyecto apoyó la armonización de los distintos reglamentos de la Ley 21.600, para asegurar coherencia y aplicación efectiva, así como también asistencia técnica al proceso de consulta indígena del reglamento de áreas protegidas, en línea con estándares internacionales, y al informe nacional de homologación de santuarios de la naturaleza.
Otro eje de trabajo ha sido el fortalecimiento de capacidades y procesos internos. Para esto, el proyecto diseñó el programa de capacitaciones del servicio, dirigido a funcionarios nuevos y provenientes de instituciones traspasadas, y prestó asistencia en la elaboración de los procedimientos de fiscalización, uno de los roles del nuevo servicio.
Asimismo, elaboró el catálogo digital de procesos misionales del SBAP, para una gestión moderna, trazable y basada en buenas prácticas, lo que ha sido valorado por el Oficial a cargo de la FAO en Chile, Pablo Rabczuk: “Este proyecto representa una oportunidad única para promover la gobernanza ambiental y el desarrollo sostenible desde una mirada local y con enfoque de equidad territorial. Como FAO destacamos el compromiso del país en avanzar hacia una gestión moderna y participativa de la biodiversidad”.
Pilotos territoriales: norte, centro y sur
Junto con su lanzamiento nacional, durante este primer año el proyecto dio inicio a tres experiencias piloto en las zonas norte (Región de Atacama), centro (Regiones Metropolitana y de Valparaíso) y sur (Región de Magallanes), mediante talleres de apertura y la instalación de mesas de trabajo en cada territorio.

“Ha sido un año intenso y muy positivo. Hemos conformado el equipo completo, iniciado nuestros pilotos en tres macrozonas del país, y desplegado una agenda de trabajo colaborativa con distintos servicios públicos involucrados. Este proyecto nace para apoyar al SBAP desde una lógica territorial, y eso implica trabajar con los actores locales, entender sus realidades y sumar capacidades”, señaló Claudia Silva, coordinadora nacional del Proyecto GEF-SBAP.
En la Región de Atacama, el lanzamiento se realizó en Copiapó, con énfasis en los desafíos para la instalación del SBAP en ecosistemas áridos y costeros, como los del Parque Nacional Desierto Florido y Llanos de Challe.
En la zona centro, la jornada de inicio tuvo lugar en la Viña Matetic. Específicamente, en la cuenca del río Maipo se desarrollará uno de los primeros Paisajes de Conservación liderados por municipios, en coordinación con gobiernos regionales y comunidades, además de otras iniciativas previstas para el piloto.
En la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, el piloto sur se ha enfocado en gobernanza territorial, planes de manejo y articulación con comunidades locales, en un contexto donde las áreas protegidas ocupan una porción significativa del territorio regional.
En estas regiones, el proyecto ha prestado asistencia operativa y apoyado las contrataciones iniciales.

Actualmente, el servicio se encuentra finalizando su proceso de transición, etapa en la cual se ha apoyado la estrategia de comunicación y despliegue territorial del SBAP, y la elaboración de la estrategia de gestión del cambio, que considera comunicación interna, transición de funciones y nuevos liderazgos.
Para el año 2026, se espera consolidar el trabajo iniciado, además de incluir iniciativas en sintonía con la entrada en operaciones formal del nuevo servicio, en febrero próximo, que permitirá al país avanzar hacia un modelo de gestión de biodiversidad más moderno, eficiente y alineado con los desafíos globales en materia de conservación y cambio climático.